Bañarse o no bañarse cuando tenemos gripe

 

Cada vez que te enfermas de gripe tu cuerpo experimenta una serie de cambios que resultan incómodos y molestos, incluso pueden dejarte sin energía para dejar la cama. En estas situaciones te vuelves débil y perezoso para realizar tus actividades cotidianas, como bañarte.

 

Es normal que te surjan algunas dudas acerca de las medidas que podrían ayudarte a recuperar la vitalidad pronto. Por ejemplo, ¿te conviene bañarte realmente? ¿Deberías hacerlo con agua fría o caliente?

 

El baño no altera el curso de la infección, al contrario, podría beneficiarte. Sin embargo, deberás tomar una serie de medidas para que los síntomas no se agudicen y puedan reducirse con medicamentos como Sensibit D®. Es muy importante que tus defensas estén listas para combatir el virus de la gripe.

 

Recomendaciones para el baño

  • Usa agua tibia (entre 23 y 28° C), ya que el agua fría provoca que tu cuerpo pierda calor de forma súbita y los síntomas se prolonguen.

 

  • Asegúrate que la ducha este lejos de zonas donde pueda haber corrientes de aire.

 

  • Sécate bien y vístete rápido. Usa ropa ligera que sea confortable.

 

  • Báñate en un horario amigable, cuando las temperaturas extremas no sean un impedimento.

 

¿Qué sucede si tienes fiebre?

Bañarse no está contraindicado. De hecho, podría favorecer la reducción gradual de la temperatura corporal. Es más, si dispones de una bañera o tina, sumérgete en ella.

En el caso de los niños o adolescentes, colocar paños de agua fresca sobre el cuerpo puede ayudarlos, sin dejar de lado el tratamiento antigripal que combata tanto los síntomas de la gripe como el dolor y la fiebre.